domingo, 7 de noviembre de 2010

VIAJE APOSTOLICO DE BENEDICTO XVI A SANTIAGO Y BARCELONA

En estos días 6 y 7 de noviembre vivimos la alegre experiencia de acoger  en España al Papa Benedicto XVI y prestar atención a  su magisterio.  Para contribuir  desde este rincón a su conocimiento y difusión,  transcribimos a continuación dos párrafos de la enseñanza que en el día de hoy nos ha ofrecido desde Barcelona:

* De su HOMILÍA en la Eucaristía de Consagración del templo de la Sagrada Familia:
La iniciativa de este templo se debe a la Asociación de amigos de San José, quienes quisieron dedicarlo a la Sagrada Familia de Nazaret. Desde siempre, el hogar formado por Jesús, María y José ha sido considerado como escuela de amor, oración y trabajo. Los patrocinadores de este templo querían mostrar al mundo el amor, el trabajo y el servicio vividos ante Dios, tal como los vivió la Sagrada Familia de Nazaret. Las condiciones de la vida han cambiado mucho y con ellas se ha avanzado enormemente en ámbitos técnicos, sociales y culturales. No podemos contentarnos con estos progresos. Junto a ellos deben estar siempre los progresos morales, como la atención, protección y ayuda a la familia, ya que el amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural. Sólo donde existen el amor y la fidelidad, nace y perdura la verdadera libertad. Por eso, la Iglesia aboga por adecuadas medidas económicas y sociales para que la mujer encuentre en el hogar y en el trabajo su plena realización; para que el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman una familia sean decididamente apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente. Por eso, la Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar.

* Del ANGELUS en la plaza de la Sagrada Familia:

Hoy, he tenido el enorme gozo de dedicar este templo a quien siendo Hijo del Altísimo, se anonadó haciéndose hombre y, al amparo de José y María, en el silencio del hogar de Nazaret, nos ha enseñado sin palabras, la dignidad y el valor primordial del matrimonio y la familia, esperanza de la humanidad, en la que la vida encuentra acogida, desde su concepción a su declive natural. Nos ha enseñado también que toda la Iglesia, escuchando y cumpliendo su Palabra, se convierte en su Familia. Y más aún nos ha encomendado ser semilla de fraternidad que sembrada en todos los corazones aliente la esperanza.

Incluimos también enlace a la HOMILIA de la Eucaristía en Santiago de Compostela del 6 de noviembre.

sábado, 6 de noviembre de 2010

¡BIENVENIDO!



SEA BIENVENIDO A ESPAÑA, SANTO PADRE 
 
 
"La Europa de la ciencia y de la tecnología, de la civilización y la cultura tiene que ser a la vez la Europa abierta a la trascendencia y la fraternidad con otros continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdadero. Esto es lo que la Iglesia desea aportar a Europa: velar por Dios y velar por el hombre". 

sábado, 30 de octubre de 2010

CURSILLO DE PREPARACIÓN AL MATRIMONIO

          Una delicia de video:




domingo, 24 de octubre de 2010

DOMUND 201 - Queremos ver a Jesús











Carta Pastoral: PARA UNA DIÓCESIS CON ALMA Y ROSTRO

El obispo de nuestra diócesis ha escrito una carta pastoral, para compartir con nosotros "una mirada a nuestra diócesis". Es esa mirada que corresponde a cualquiera que sienta su misión evangelizadora, y que comparte este espacio dedicado a la familia cristiana de la diócesis de Plasencia.  Dice D. Amadeo que es "el fruto, espero que hilvanado y coherente, de mi oración, de mi estudio, de mi reflexión y de mi capacidad de poner por escrito las cosas que llevo en la mente y en el corazón". Así, nos parece, sin duda.  Y que "al escribirla me mueve el deseo de acercaros el corazón amoroso de Jesucristo".

Ante ella, nos alegramos y  se lo agradecemos. Y dirigimos nuestra oración al Señor para darle gracias por su cuidado de la  Iglesia diocesana y para que siga fecundando la labor que sus hijos prosiguen en esta tierra.

En este curso pastoral, de revisión y programación, bien merece comenzar por la reflexión a que nos lleva el pastor, que siente "la responsabilidad de recordar y actualizar el rumbo de nuestra diócesis". Por eso incluimos aquí la invitación a leerla detenidamente (haciendo "clic" en el  título de la carta se accede al documento colgado en la página web de la diócesis).
              Los ojos fijos en el Señor
              PARA UNA DIÓCESIS CON ALMA Y ROSTRO


Y nos fijamos de modo especial en los párrafos que dedica a la evangelización de la familia cristiana, incluidos en el capítulo IV.  Ámbitos que necesitan un nuevo impulso, que transcribimos:

La pastoral familiar ocupaba en el Plan Pastoral que acabamos de cerrar una presencia fundamental. Por eso y porque la familia será un tema transversal permanente de nuestra acción pastoral, quiero aludir de un modo especial a la pastoral de la familia. La familia es tan nuclear en la sociedad y en la Iglesia que todo ha de hacerse en ella y con ella. De ahí que sea necesaria una pastoral dirigida a la familia, que la ayude y la acompañe en el desarrollo de su propia identidad y en la misión que necesariamente ha de asumir. Y esto con independencia de que se establezcan contactos con las familias con ocasión de diversas acciones pastorales. Es necesaria, pues, una evangelización de la familia en sí misma. Se necesita una pastoral familiar directa y creativa que esté cerca de la vida de las iglesias domésticas. Hay que evangelizar a las familias, hay que ofrecerles íntegro y sin rebajas el  evangelio del amor y de la vida. Aunque ya se ha dicho en otro lugar, siempre será una ocasión propicia el acompañamiento que hagamos de la familia en su responsabilidad en la educación humana y cristiana de los hijos.

 La atención pastoral a la familia no puede olvidar los muchos problemas que en este momento le afectan. La pastoral concreta de nuestras parroquias se encuentra permanentemente con situaciones que necesitan de nuestra ayuda; especialmente ante las familias rotas y desestructuradas, a las que tenemos que acoger y atender. Sean cuales sean las causas de los problemas de las familias, la Iglesia ha de tener siempre hacia ellas una actitud de ayuda y cercanía. De todos es sabido que la familia, al ser la célula fundamental de la sociedad, es también el recipiente que recoge todos los problemas morales, económicos, jurídicos y religiosos que la sociedad actual está generando. Con independencia de cuál haya de ser nuestra firme actitud ante los modelos y opciones de familia actuales, las parroquias han de ser casas abiertas para todos,  en las que se pueda encontrar un poco de luz y de esperanza; aunque nunca hemos de ocultarle la verdad del modelo de familia cristiana que la Iglesia propone a los cristianos y a cuantos quieran vivir desde nuestras opciones morales.

También las familias padecen hoy, con una especial intensidad, los problemas de nuestra sociedad, sobre todo los económicos y laborales. Hoy hay muchas familias que padecen el paro de sus miembros, especialmente de los más jóvenes. Se puede decir con certeza que son muchas las familias que hoy están en situación de pobreza. Hay que añadir también en los problemas familiares, los derivados de las nuevas pobrezas de nuestra sociedad actual, como es, por ejemplo, la droga, que se ha convertido en una fuente permanente de sufrimiento para muchos padres y madres. Todos han de sentir el amor pastoral de la Iglesia. Se podría decir que muchas familias, por unas razones o por otras, se encuentran entre aquellos por los que Jesús dice: “los pobres son evangelizados”. Pues bien, evangelicemos a la familia; sin olvidar que, para evangelizar a la familia, hemos también de defenderlas de los ataques jurídicos que están padeciendo. En cualquier caso, hagamos siempre propuestas positivas, a la luz de la doctrina de la Iglesia, a favor de la familia, del matrimonio y de la vida.

lunes, 18 de octubre de 2010

VII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

Existe un gran acontecimiento familiar del que,  aunque falte aún más de un año para su celebración, queremos hacernos eco y comenzar a presentar en este espacio. Es el Encuentro Mundial de las Familias que convoca el Papa cada tres años.

 En 2006 pudimos asistir al mismo en la ciudad de Valencia, en 2009 tuvo lugar en la ciudad de Méjico, y en el año 2012 se celebrará en Milán.

El pasado mes de Septiembre, el cardenal Ennio Antonelli presidente del Pontificio Consejo para la familia, presentó la Carta de Benedicto XVI para el VII Encuentro Mundial de las Familias.

Tendrá lugar  del 30 de mayo al 3 de junio de 2012 en Milán (Italia), sobre el tema:

LA FAMILIA, EL TRABAJO Y LA FIESTA  

Puede leerse la carta del Papa en el siguiente enlace: CARTA DE BENEDICTO XVI

Entre otras cosas, dice el Papa que, el trabajo y la fiesta están íntimamente relacionados con la vida de las familias: condicionan sus elecciones, influyen en las relaciones entre los cónyuges y entre padres e hijos, inciden en la relación de la familia con la sociedad y con la Iglesia.
Y que, el próximo Encuentro mundial de las familias constituye una ocasión privilegiada para repensar el trabajo y la fiesta en la perspectiva de una familia unida y abierta a la vida, bien insertada en la sociedad y en la Iglesia, atenta a la calidad de las relaciones además que a la economía del núcleo familiar.

Seguiremos recogiendo en este blog lo que vayamos conociendo sobre este siempre feliz acontecimiento.