sábado, 12 de noviembre de 2011

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI CON OCASIÓN DEL II CONGRESO NACIONAL DE LA FAMILIA EN EL ECUADOR (9-12 NOVIEMBRE 2011)

Con ocasión del Segundo Congreso Nacional de la Familia, saludo con afecto a los pastores y fieles de la Iglesia en Ecuador que, dentro del contexto de la Misión Continental auspiciada en Aparecida por el Episcopado Latinoamericano y del Caribe y en preparación al VII Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar en Milán, se proponen llevar a cabo un proceso de reflexión del Evangelio que permita a los matrimonios y hogares cristianos responder a su identidad, vocación y misión. 

El tema del Congreso, «La familia ecuatoriana en misión: el trabajo y la fiesta al servicio de la persona y del bien común», reconoce que la familia, nacida del pacto de amor y de la entrega total y sincera de un hombre y una mujer en el matrimonio, no es una realidad privada, encerrada en sí misma. Ella por vocación propia presta un servicio maravilloso y decisivo al bien común de la sociedad y a la misión de la Iglesia. En efecto, la sociedad no es una mera suma de individuos, sino el resultado de relaciones entre las personas, hombre-mujer, padres-hijos, entre hermanos, que tienen su base en la vida familiar y en los vínculos de afecto que de ella se derivan. Cada familia entrega a la sociedad, a través de sus hijos, la riqueza humana que ha vivido. Con razón se puede afirmar que de la salud y calidad de la relaciones familiares depende la salud y calidad de las mismas relaciones sociales.

En este sentido, el trabajo y la fiesta atañen particularmente y están hondamente vinculados a la vida de las familias: condicionan sus elecciones, influyen en las relaciones entre los cónyuges y entre los padres e hijos, e inciden en los vínculos de la familia con la sociedad y con la Iglesia. 

A través del trabajo, el hombre se experimenta a sí mismo como sujeto, partícipe del proyecto creador de Dios. De ahí que la falta de trabajo y la precariedad del mismo atenten contra la dignidad del hombre, creando no sólo situaciones de injusticia y de pobreza, que frecuentemente degeneran en desesperación, criminalidad y violencia, sino también crisis de identidad en las personas. Es urgente, pues, que surjan por doquier medidas eficaces, planteamientos serios y atinados, así como una voluntad inquebrantable y franca que lleve a encontrar caminos para que todos tengan acceso a un trabajo digno, estable y bien remunerado, mediante el cual se santifiquen y participen activamente en el desarrollo de la sociedad, conjugando una labor intensa y responsable con tiempos adecuados para una rica, fructífera y armoniosa vida familiar. Un ambiente hogareño sereno y constructivo, con sus obligaciones domésticas y con sus afectos, es la primera escuela del trabajo y el espacio más indicado para que la persona descubra sus potencialidades, acreciente sus ansias de superación y dé curso a sus más nobles aspiraciones. Además, la vida familiar enseña a vencer el egoísmo, a nutrir la solidaridad, a no desdeñar el sacrificio por la felicidad del otro, a valorar lo bueno y recto, y a aplicarse con convicción y generosidad en aras del bienestar común y el bien recíproco, siendo responsables de cara a sí mismos, a los demás y al medio ambiente.

La fiesta, por su parte, humaniza el tiempo abriéndolo al encuentro con Dios, con los demás y con la naturaleza. De ahí que las familias necesiten recuperar el genuino sentido de la fiesta, especialmente del domingo, día del Señor y del hombre. En la celebración eucarística dominical, la familia experimenta aquí y ahora la presencia real del Señor Resucitado, recibe la vida nueva, acoge el don del Espíritu, incrementa su amor a la Iglesia, escucha la divina Palabra, comparte el Pan eucarístico y se abre al amor fraterno.

jueves, 10 de noviembre de 2011

JORNADAS DE EDUCACIÓN AFECTIVA Y SEXUAL



Los días 14 y 15 de Enero se celebrará en Plasencia, con  carácter diocesano, unas jornadas de EDUCACIÓN AFECTIVA Y SEXUAL. 

Está dirigido a los padres, a catequistas y agentes de pastoral en general, a educadores de colegios y centros docentes, y a monitores de actividades juveniles.

El curso se realizará en un fin de semana intensivo de 10 horas. Las sesiones tendrán contenido tanto teórico y fundamentalmente práctico, en formato de charlas coloquio ilustradas con montajes de PowerPoint , dedicando un espacio a talleres.

Además, se facilitará el acceso a materiales que de forma abierta y flexible aporten actividades para trabajar con jóvenes y familias. 

Este curso será impartido por la FUNDACIÓN DESARROLLO Y PERSONA, reconocida a nivel nacional en el campo de la educación afectivo sexual. Emitirá certificado de asistencia. 

El curso se ofrece y desarrollará bajo el título de APRENDAMOS A AMAR. “Aprendamos a amar” es un proyecto de Educación Afectivo Sexual que desea capacitar a los padres, profesores, y agentes de pastoral, para abordar la sexualidad desde una perspectiva nueva y verdadera que responda a los deseos más profundos de corazón humano. 

Está organizado por los Secretariados diocesanos de Pastoral Familiar, de Pastoral Juvenil, de Catequesis y de Enseñanza.

Tiene un coste individual de 40 Euros (70 si la inscripción se hace en pareja). El precio incluye entrega de materiales y la comida del sábado. El curso comenzará a las 10,30 del sábado 14 de enero, y finalizará el domingo a las 14 horas. 

Para inscribirse, recortar la hoja de inscripción que se incluye en el folleto informativo, enviarla cumplimentada al Obispado de Plasencia en la dirección que se indica y efectuar el ingreso en la cuenta del Secretariado de Pastoral Familiar.

Descarga AQUÍ el folleto informativo.

viernes, 28 de octubre de 2011

CATEQUESIS PREPARATORIAS DEL VII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS


Comenzado el curso, y con la vista puesta en el VII Encuentro Mundial de las Familias de Milán, vamos a ir insertando diversos contenidos  que nos permitan conocerlo, vivirlo y  participar de él ya desde ahora y, por qué no,  animarnos a acudir a esta extraordinaria cita con Benedicto XVI y las familias que acudan de todo el mundo.

Como recogíamos en una entrada anterior, tomado del folleto disponible en la página web del Encuentro, uno de los elementos principales para vivir  este acontecimiento son las catequesis preparatorias.

Compuestas por tres grupos re­la­tivos a la fa­milia (La fa­milia en­gendra la vida, La fa­milia vive la prueba, La fa­milia anima la so­ciedad), el tra­bajo (El tra­bajo y la fiesta en la fa­milia, El tra­bajo re­curso para la fa­milia, El tra­bajo desafío para la fa­milia) y la fiesta (La fiesta tiempo para la fa­milia, La fiesta tiempo para el Señor, La fiesta tiempo para la co­mu­nidad) e in­tro­du­cidas por una ca­te­quesis sobre el es­tilo de vida fa­mi­liar (El se­creto de Nazaret), las ca­te­quesis tienen como ob­je­tivo ilu­minar el en­tre­la­za­miento entre la ex­pe­riencia de la fa­milia y la vida co­ti­diana en la so­ciedad y en el mundo.

Conocemos las de otros encuentros y tienen un rico contenido y  posibilidades de reflexión y son muy aprovechables para trabajo en grupos y comunidades.  No obstante, cabe su reelaboración o simplificación para adaptarlas a las necesidades o configuración de los destinatarios concretos, como en cursos pasados hemos hecho y ofrecido a las parroquias de nuestra diócesis. Las DIEZ CATEQUESIS están disponibles en la web del encuentro, También en facebook.

Se pueden adquirir también en la edición papel realizada por Editorial EDICE, muy bien presentadas, al precio de 7 euros. Se lee en su presentación que “son textos que están dirigidos en primer lugar a los obispos, a los sacerdotes, a los catequistas y a los responsables de las asociaciones, de los movimientos y de los grupos eclesiales. Pueden constituir, además, un óptimo subsidio para el diálogo en los grupos de familias. Así mismo, cada realidad eclesial puede sacar inspiración de este material que se ofrece, para preparar ulteriores subsidios adaptables a las exigencias de los distintos destinatarios y a las múltiples situaciones culturales”. 

lunes, 17 de octubre de 2011

AÑO DE LA FE

CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE MOTU PROPIO "PORTA FIDEI"



Hoy se ha hecho pública una Carta Apostólica en forma de Motu proprio con la cual el Papa Benedicto XVI proclama un Año de la fe, que iniciará el 11 de octubre del 2011 -en el L aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II-, y terminará con la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, el 24 de noviembre 2013. Ofrecemos a continuación el inicio de la carta "Porta fidei":


1. «La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22). Profesar la fe en la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo– equivale a creer en un solo Dios que es Amor (cf. 1 Jn 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.
2. Desde el comienzo de mi ministerio como Sucesor de Pedro, he recordado la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo. En la homilía de la santa Misa de inicio del Pontificado decía: «La Iglesia en su conjunto, y en ella sus pastores, como Cristo han de ponerse en camino para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud»... 

                                                            

domingo, 16 de octubre de 2011

VII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

En este curso recién comenzado hay un acontecimiento de extraordinaria importancia para la pastoral familiar, y en general para las familias cristianas de todo el mundo. Del 30 de mayo al 3 de junio de 2012 tendrá lugar en Milán el VII Encuentro mun­dial de las fa­mi­lias. El tema de este próximo en­cuentro es «La fa­milia: el tra­bajo y la fiesta».

"Deseo –es­cribe el Santo Padre– que las fa­mi­lias cris­tianas y co­mu­ni­dades ecle­siales de todo el mundo se sientan in­ter­pe­ladas y par­tí­cipes, y se pongan so­lí­ci­ta­mente en ca­mino hacia “Milán 2012”.

El Encuentro Mundial de las Familias se creó en 1994 de la mano del Papa Juan Pablo II y se realiza cada tres años. Se ha celebrado en diferentes lugares: la primera edición se llevó a cabo en Roma; después en Río de Janeiro, Brasil, en 1997; posteriormente volvió a celebrarse en Roma, Italia, en 2000; en Manila, Filipinas, en 2003; en Valencia, España, en 2006, la primera que se celebró con el Papa Benedicto XVI y, por último, se llevó a cabo en Ciudad de México en 2009. La próxima y  séptima edición estará organizada por la Diócesis de Milán y el Pontificio Consejo para la Familia.

Los Encuentros Mundiales de las Familias se caracterizan tradicionalmente por dos momentos: un congreso y un encuentro más popular. El primero, que se celebra durante varios días, prevé encuentros, reuniones y congresos sobre un tema seleccionado por el Santo Padre, que para el año 2012 será “La Familia: el trabajo y la fiesta”.
El segundo momento está más dedicado a los fieles e involucra a todas las familias de la Diócesis anfitriona y del mundo. Comenzará el sábado con una vigilia de oración en presencia del Santo Padre, caracterizada por testimonios de vida y fe de las familias provenientes de diferentes países. El domingo por la mañana finalizará el Encuentro con la Santa Misa que celebrará el Papa Benedicto XVI, frente a los cientos de miles de fieles que acudirán al evento.

El ob­je­tivo del Encuentro es re­fle­xionar sobre la fa­milia como pa­tri­monio de hu­ma­nidad, su­gi­riendo de esta forma la idea de que la fa­milia es pa­tri­monio de todos y al mismo tiempo con­tri­buye uni­ver­sal­mente a la hu­ma­ni­za­ción de la existencia. Familia, tra­bajo y fiesta: tres tér­minos para abrir la fa­milia al mundo. El tra­bajo y la fiesta son dos ele­mentos con los que la fa­milia vive el es­pacio «so­cial», además del «tiempo» hu­mano. El tema re­salta la pa­reja hombre-mujer con sus es­tilos de vida: la forma de vivir las re­la­ciones (la fa­milia), vivir en el mundo (el tra­bajo) y hu­ma­nizar el tiempo (la fiesta).

El motor del Encuentro y del ca­mino hacia Milán son las ca­te­quesis. Compuestas por tres grupos re­la­tivos a la fa­milia (La fa­milia en­gendra la vida, La fa­milia vive la prueba, La fa­milia anima la so­ciedad), el tra­bajo (El tra­bajo y la fiesta en la fa­milia, El tra­bajo re­curso para la fa­milia, El tra­bajo desafío para la fa­milia) y la fiesta (La fiesta tiempo para la fa­milia, La fiesta tiempo para el Señor, La fiesta tiempo para la co­mu­nidad) e in­tro­du­cidas por una ca­te­quesis sobre el es­tilo de vida fa­mi­liar (El se­creto de Nazaret), las ca­te­quesis tienen como ob­je­tivo ilu­minar el en­tre­la­za­miento entre la ex­pe­riencia de la fa­milia y la vida co­ti­diana en la so­ciedad y en el mundo.

Seguiremos informando y animando a participar en este gran acontecimiento. Incluimos enlace a la página web oficial de este VIIENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS.

XXX JORNADAS DE PASTORAL FAMILIAR


 Hay un evento importante y  necesario, en el  que como responsables del Secretariado de Pastoral Familiar de la diócesis de Plasencia hemos participado el pasado fin de semana, días 7 al 9 de octubre: las XXX Jornadas de Delegados de Pastoral Familiar y Movimientos y Asociaciones Familiares, con el siguiente contenido: PREPARACIÓN PRÓXIMA AL MATRIMONIO, “ITINERARIO DE FE” PARA LOS NOVIOS.

 Dos temas han centrado estas jornadas:

  • Reflexionar sobre los principios básicos y compartir experiencias que  puedan iluminar la necesidad de programar itinerarios de fe en los proyectos de Pastoral Familiar.

  • La presentación, por parte del Pontificio Consejo para la Familia, del VII Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Milán, del 30 de mayo al 3 de junio en 2012.
 Con respecto al primero, contamos con la presencia de Mons. Juan Antonio Reig Plá y D.  Juan José Pérez Soba, que nos concienciaron de la importancia de los itinerarios de fe para los novios en la Pastoral Familiar.

Completaron las sesiones dos mesas redondas sobre el catecumenado para prematrimoniales y novios a cargo de representantes de movimientos familiares: Equipos de Nuestra Señora, Congregación Mariana, Schoenstatt… Se presentaron varios libros y materiales, que nos pueden ayudar a organizar un itinerario de fe hacia el matrimonio.
Además,  fue muy emotivo el homenaje realizado a  le hizo a Mons. D. Juan Antonio Reig Plá en conmemoración de sus 40 años como sacerdote, y su reelección al frente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida por quinta vez consecutiva (15 años), lo que supone algo extraordinario.

El domingo, tras la Eucaristía, la ponencia estuvo a cargo de Mons.  Carlos Simón Vázquez, Sub-Secretario del Pontificio Consejo para la familia. Centró su intervención en el VII Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Milán del 30 de Mayo al 3 de Junio de 2012 bajo el lema “La familia: el trabajo y la fiesta”.

También hubo momentos para la oración, Eucaristías, conversación en las comidas… El sábado por la noche la cena fue compartida con los productos típicos de todas las regiones de España  que aportamos los participantes. Todo estaba riquísimo. Después disfrutamos de un rato de velada, con música en directo  de algunos compañeros, animación por parte de otros, y la magia a cargo de un compañero de Tenerife.
 
Ha sido este el primer fin de semana dedicado a la formación en Pastoral Familiar en que hemos participado desde nuestra recién estrenada responsabilidad como directores del Secretariado de Pastoral Familiar. Hemos regresado muy llenos: de ilusiones, de alegría por haber conocido a tantas personas dedicadas a lo mismo que nosotros, de proyectos nuevos, de alternativas interesantes…En definitiva, nuestra valoración de las jornadas es  muy positiva.