domingo, 13 de diciembre de 2009
SÍ, QUIERO
jueves, 10 de diciembre de 2009
Legislación contra la vida
martes, 8 de diciembre de 2009
ESCUELA DE PADRES
La educación de los hijos, la formación de personas libres, responsables, con criterios morales, preparados para integrarse de forma constructiva en la sociedad, es la mayor tarea que nos corresponde a los padres. Es una labor original y primaria, participación en la misma obra creadora de Dios.
Ahora bien, la educación no es labor única de los padres, sino que tiene una dimensión social que exige la colaboración de otras instancias educativas. Los padres deben continuar su labor en colaboración con ellas, principalmente con la escuela. Harán bien en asumir responsablemente el acompañamiento educativo de sus hijos en el colegio, participar en las asociaciones de padres, colaborar en la mejora de los medios y condiciones educativos para sus hijos.
Y deberán formarse ellos mismos. Porque la labor educativa no es fácil. En muchas ocasiones, a los padres les resulta difícil situarse en su papel educador, o se encuentran indefensos ante los problemas que la educación presenta en la sociedad actual.
Para atender a esta necesidad, en el curso 2006-2007 se inició un proyecto de escuela de padres compartido por los seis colegios católicos de la ciudad de Plasencia (San Calixto, La Salle, San José, Santísima Trinidad, Escuela-Hogar y Madre Matilde) y con la colaboración de los Secretariados diocesanos de Pastoral Familiar y de Enseñanza. Aun con la natural inquietud del resultado de la iniciativa, se asumían los siguientes objetivos:
- Crear un cauce de formación, revisión y aprendizaje para los padres en los temas relacionados con la educación de sus hijos.
- Potenciar la comunicación de las familias y compartir sus inquietudes, problemas y aspiraciones, para ayudarse en el proceso educativo de los hijos.
Durante los dos primeros cursos se desarrolló un modelo de escuela de padres abierto, que ofrecía cinco sesiones formativas en el curso referidas a diversos aspectos educativos de interés para los padres.
La valoración general del desarrollo durante estos dos años ha sido positiva, por la calidad de las ponencias ofrecidas y por la asistencia lograda. Sin embargo, para el tercer curso se vio la necesidad de dar pasos hacia una escuela más exigente, que procurara la participación fiel y activa de los padres, que posibilitara la reflexión conjunta, el compartir experiencias y el aprendizaje práctico. Con esta configuración se desarrolló durante el curso pasado, en que la escuela fue dirigida por una persona profesional, con buena preparación y experiencia, la psicóloga Mercedes Castro.
Este proyecto continúa durante este su cuarto curso. Algunas dificultades familiares han impedido su inicio en el mes de Octubre, por lo que las sesiones de formación se desarrollarán en el segundo y tercer trimestres. No obstante, se tendrá una sesión abierta que se celebrará el Jueves 10 de diciembre, en el lugar habitual: salón multimedia de la Residencia de Estudiantes del Complejo Educativo de Plasencia, a las ocho de la tarde. La impartirá un profesor, orientador escolar y familiar, que ofrece gratuitamente la Editorial Edebé, D. Manuel Borrego Rivas, y versará sobre “los amigos de nuestros hijos”.
A LA INMACULADA
Santa María,
No queremos cansarnos de este mundo,
(V.M. Arbeola)
lunes, 7 de diciembre de 2009
Familia, primera educadora (3)
Después de repasar el difícil contexto cultural y social actual y la crisis de identidad, procreadora y educativa de la familia, se refiere a la familia en su identidad de “comunidad de vida y amor”, según expresión de Juan Pablo II. Dice que “la familia actúa en sí misma y pone en la sociedad la lógica del amor, que es deseo y don al mismo tiempo, una lógica muy diferente de la lógica utilitarista del mercado… En la familia las personas son amadas por sí mismas”. En la familia “se concilian libertad y solidaridad, el bien de cada uno y el bien común”.
“La dinámica del amor va más allá de la generación de los hijos y se prolonga en su educación. La familia educa en modo propio y con una eficacia tal que la convierte en escuela primaria e insustituible de humanidad y de vida cristiana. Educa en un clima de amor y de confianza, con el ejemplo y el testimonio, con la experiencia vivida y el ejercicio cotidiano. Por ello los valores y las normas éticas, el evangelio y la fe cristiana no se quedan en enseñanzas teóricas; no son padecidas como imposiciones desde el exterior; sino que se interiorizan y asimilan como exigencias de vida y de crecimiento auténtico”

Recomendamos la lectura completa de esta intervención del Cardenal en la Universidad Pontificia de Salamanca en una Jornada sobre la Instrucción Dignitas personae. Más adelante volveremos sobre alguna otra cuestión importante que recoge. Como dice al final de su conferencia, “el futuro de la Iglesia y de la sociedad pasa por la familia”.
sábado, 5 de diciembre de 2009
EL CRUCIFIJO, EN NUESTRA IDENTIDAD
Pero no obsta para manifestar nuestro lamento y dolor por una propuesta que evidencia una forma de entender el ejercicio del poder que, en lugar de la fidelidad a su razón de ser, el servicio de los ciudadanos, decide situarse “a la contra”. Y así, en vez de atender y permitir que la sociedad civil crezca y se desarrolle en la forma en que mejor entienda la existencia, se dedica a ponerle trabas según le dicta su falseada y anacrónica concepción de la libertad y la igualdad. Es precisamente esa libertad de los ciudadanos la que parece quererse acorralar.

